no te rindas

No te rindas

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros,
y destapar el cielo.
No te rindas, por favor, no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.

Mario Benedetti

dedicado a R 

hilos e ilusiones

…porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra. FIN.

Cierro la tapa del libro y ahí está, una ligera sensación de vacío y desasosiego, un vínculo roto.

Durante el tiempo que que empleo en la lectura de una novela estoy conectada a ella por un hilo invisible, un hilo que me da calma y me hace partícipe de la historia y que pierdo cuando ese vínculo se rompe.

Dependiendo de lo que me haya gustado el libro me sobrepongo de la sensación con mayor o menor rapidez e inmediatamente esa sensación es sustituida por ilusión acerca de la nueva lectura.

Me acerco a la librería donde atesoro los libros pendientes, los repaso uno a uno, leo las sinopsis, valoro mi estado de ánimo y los sentimientos que en mi puede despertar cada lectura, hasta que por fin me decido… ¡Tú eres el elegido! Es el adecuado ¡Perfecto!

Me siento tranquilamente con el libro entre las dos manos, lo acaricio suavemente y abro la primera página, leo el título, la dedicatoria, empiezo con la primera frase… y ahí está de nuevo, ese vínculo que me vuelve a unir a una historia y que tan bien me hace sentir.

^_^